Sauna e inmunidad: ¿Puede el calor protegerte de la enfermedad?

La temporada de invierno suele traer mocos, tos y días de baja no deseados. ¿Y si pudieras fortalecer tus defensas con solo sentarte en una sala caliente? La investigación sugiere que el uso regular de la sauna, sobre todo cuando se combina con terapia de frío, puede ser un arma eficaz contra los virus de la temporada.

En este artículo repasamos la ciencia detrás del efecto de la sauna sobre el sistema inmunitario y cómo el calor puede ayudar a tu cuerpo a defenderse.

Lo más importante que debes saber

  • Una sola visita a la sauna aumenta temporalmente el número de glóbulos blancos en la sangre.
  • El uso regular de la sauna puede reducir de forma notable el riesgo de resfriado común.
  • El calor exige la producción de 'heat shock proteins', que protegen las células y refuerzan la respuesta inmunitaria.
  • El efecto se potencia cuando la sauna se combina con el choque de agua fría (terapia de frío).

Cómo el calor activa tus defensas internas

Cuando entras en una sauna, tu cuerpo reacciona al calor imitando un estado de fiebre leve. La fiebre es el mecanismo natural de defensa del organismo frente a infecciones, y la fiebre artificial que genera la sauna pone el sistema inmunitario en mayor alerta.

Un estudio finlandés de 2026, publicado en la revista Temperature, examinó el efecto de una sola visita de 30 minutos a la sauna, con una ducha fría breve a mitad de sesión. Los investigadores encontraron un aumento marcado de todos los tipos de glóbulos blancos circulantes, incluidos los neutrófilos y los linfocitos, fundamentales para combatir patógenos.

"Esto puede indicar que el baño de sauna moviliza glóbulos blancos adicionales hacia el torrente sanguíneo desde los tejidos... Este tipo de liberación periódica es beneficiosa, porque las células pueden patrullar mejor el cuerpo y responder a los patógenos cuando salen de sus lugares de almacenamiento", declaró el investigador Ilkka Heinonen de la Universidad de Turku.

Temperatura80-100°C
Duración por sesión10-15 minutos
Frecuencia recomendada2-3 veces por semana

Heat Shock Proteins: la protección de las células

Otro mecanismo central es la producción de las llamadas heat shock proteins (HSP). Estas proteínas son producidas por las células en respuesta a condiciones estresantes, incluido el calor intenso. Las HSP desempeñan un papel clave al reparar proteínas dañadas y proteger las células de daños adicionales.

La investigación muestra que el estrés térmico del uso de la sauna aumenta la expresión de HSP, lo que no solo protege a las células, sino que también modula el sistema inmunitario al hacer que las células inmunes sean más resistentes y al reducir las citocinas proinflamatorias. Esto contribuye a un fortalecimiento general de las defensas del organismo.

Menos días de baja con uso regular de la sauna

Aunque una sola visita a la sauna ofrece un impulso temporal, es la práctica regular la que aporta beneficios a largo plazo. Un estudio clásico examinó el efecto del baño de sauna regular sobre la incidencia del resfriado común. Los resultados mostraron que el grupo que usó la sauna de forma regular, dos veces por semana, experimentó significativamente menos episodios de resfriado, especialmente en los últimos tres meses del periodo de estudio de seis meses.

Beneficio del uso de la saunaExplicación científica
Aumento del número de glóbulos blancosEl calor moviliza células inmunes de los tejidos al torrente sanguíneo, donde pueden combatir infecciones.
Mayor producción de HSPProtegen las células del estrés y el daño, y mejoran la función de las células inmunes.
Mejora de la circulación sanguíneaAyuda a transportar más rápido las células inmunes por el cuerpo.
Reducción de la inflamaciónPuede atenuar la inflamación crónica y favorecer la curación.

La combinación de calor y frío

En la cultura de baño nórdica, y especialmente en Heat Studio, el saunagus (ritual de sauna guiado) suele ir acompañado de terapia de frío, como un baño frío o un baño de hielo. Este contraste, alternar entre calor extremo y frío intenso, se considera un entrenamiento del sistema cardiovascular y estimula aún más la respuesta inmunitaria.

El choque de agua fría hace que los vasos sanguíneos se contraigan con rapidez, lo que bombea la sangre de vuelta hacia los órganos vitales, mientras que el calor los dilata de nuevo. Esta "gimnasia vascular" favorece la eliminación de desechos y optimiza el flujo sanguíneo. Juntos, calor y frío crean un protocolo potente que no solo refuerza el sistema inmunitario, sino que también mejora la recuperación y la calma.

¿Cuándo deberías evitar la sauna?

Aunque la sauna es beneficiosa para la mayoría, hay situaciones en las que conviene esperar. Si tienes fiebre, una infección activa o te sientes francamente enfermo, retrasa la visita a la sauna hasta estar recuperado. En esos casos, el calor puede cargar el cuerpo de forma innecesaria. Habla siempre con tu médico si tienes dudas, especialmente si padeces enfermedades cardiovasculares u otros trastornos crónicos.

Conclusión: haz de la sauna parte de tu rutina de bienestar

La evidencia apunta con claridad a que la exposición regular al estrés térmico puede ser una herramienta eficaz para fortalecer el sistema inmunitario. Al incorporar saunagus en tu rutina semanal, puedes reducir potencialmente los días de baja y darle a tu cuerpo las mejores condiciones para mantenerse sano y fuerte todo el año. En Heat Studio en Kokkedal puedes vivir la cultura de baño nórdica en su forma más auténtica y darle a tus defensas el impulso que merecen.

Fuentes

  • Ernst, E., Pecho, E., Wirz, P., y Saradeth, T. (1990). El baño de sauna regular y la incidencia de resfriados comunes. Annals of Medicine, 22(4), 225-227. [https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2248758/](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2248758/)
  • Heinonen, I. H. A., et al. (2026). La exposición aguda al calor de la sauna finlandesa induce respuestas celulares inmunes más fuertes que las de citocinas. Temperature. [https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/23328940.2026.2645467](https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/23328940.2026.2645467)
  • Patrick, R. P., y Johnson, T. L. (2021). El uso de la sauna como práctica de estilo de vida para ampliar los años de salud. Experimental Gerontology, 154, 111509. [https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0531556521002916](https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0531556521002916)
  • Pilch, W., et al. (2013). Efecto de una única sesión de sauna finlandesa sobre el perfil de glóbulos blancos y los niveles de cortisol en deportistas y no deportistas. Journal of Human Kinetics, 39, 127-135. [https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3916915/](https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3916915/)